La evolución del coronavirus ha llevado al gobierno chino a mantener bajo mínimos sus actividades y promover un autoaislamiento de su población. Con este panorama, y tras el cierre de las fábricas de producción textil localizadas en el país, el sector moda se plantea soluciones para afrontar el parón.
“Corremos el riesgo de que se genere un retraso en la producción y se pase la temporada”, analiza Ángel Asensio, presidente de ASECOM, FEDECON y la Confederación ModaEspaña. Esto originaría pérdidas en la facturación de aquellos productos que no se puedan entregar y desajustes tanto en el stock, como en el margen de tiempo que tienen los comercios entre temporadas.